La educación de las emociones en la escuela se puede realizar de diferentes modos: a través del ejemplo diario de los profesores , por medio de las situaciones ordinarias de convivencia entre los alumnos, utilizando fichas y actividades sobre el papel que permitan a los alumnos pensar sobre sus experiencias emocionales, pero también introduciendo actividades o dinámicas de role-playing que, en un momento dado, permitan que los alumnos activen y entrenen una serie de competencias emocionales que les puedan servir en un futuro para resolver conflictos personales y/o interpersonales.

Hoy vamos a presentar cuatro dinámicas relacionadas con la capacidad de ACTIVARSE, que es una de las capacidades estrechamente relacionadas con la inteligencia emocional. La capacidad de activarse agrupa aquellas competencias emocionales (optimismo, perseverancias, autonomía, resiliencia, etc.) que permiten al alumno utilizar la experiencia emocional como activadora y propulsora de nuevos proyectos y conductas.

La edad ideal para utilizar estas dinámicas de activación es Educación Primaria (6-12 años) pero también pueden ser usadas en Educación Infantil (4-5 años) con una mínima adaptación.

Y vamos con las dinámicas de activación.

ME TIRO A LA PISCINA

Objetivo. Incrementar la capacidad de hacer cosas nuevas o de realizar pequeños retos que presenten cierta dificultad.

Desarrollo. Esta actividad se puede realizar periódicamente (semanal, quincenal, mensual…) de tres modos diferentes: a) siguiendo el orden de lista para que todos los niños la puedan realizar al menos una vez durante el año; b) de manera voluntaria, de modo que participen solo los niños que estén dispuestos; c) o dando prioridad a este tipo de dinámica cada vez que un niño quiera mostrar al resto de compañeros algún tipo de reto que ha conseguido y que se siente capaz de mostrar al resto del grupo.

El maestro realiza una propuesta ¿Quién se atreve a…? y los niños salen al centro del aula a mostrar sus habilidades. Algunos de los retos pueden ser: saltar a la cuerda; cantar una canción; colorear un dibujo; contar un chiste; contar un secreto; bailar; pintarse la cara; narrar un cuento; darse un beso… Cuando un niño se atreve a hacer lo que se le ha pedido, recibe un aplauso. El maestro procurará que todos los niños sean capaces de alcanzar alguno de los retos.

Materiales. Nada específico. Depende de los retos planteados por los niños.

EL ÁLBUM DE LOS SUEÑOS

dinámicas de activación imagen blog

Objetivo. Tener ilusión por aprender y plantearse nuevos retos.

Desarrollo. A cada niño se le da una cuartilla tipo DINA5. En la parte superior derecha el maestro pega una foto del niño tamaño carné. Cada niño debe completar la frase DE MAYOR QUIERO SER… o MI GRAN SUEÑO ES… y debajo lo dibujan. Con papel de tamaño DINA3 doblados por la mitad, el maestro prepara un gran cuaderno donde irá pegando las fichas de todos alumnos. En la portada escribirán el título EL ÁLBUM DE LOS SUEÑOS. Lo pincharán en el corcho o lo tendrán al alcance de los niños para que siempre que quieran lo puedan hojear.

Materiales. Folios DIN-A4 y DIN-A3, lápices, bolígrafos, colores.

LA COFRADÍA DE CABALLEROS OPTIMISTAS

Objetivo: Mejorar la conciencia de las propias dificultades pero, al mismo tiempo, desarrollar una visión positiva de la vida para disfrutar de lo que hacen.

Desarrollo. El maestro quiere investir caballeros de la “Cofradía de Caballeros Optimistas” a todos los niños que lo deseen. Para ello, cada niño debe pensar y escribir o dibujar en un papel algo que sea difícil para él, o que se le dé mal, o que le cause miedo. En resumen, una gran dificultad. Antes del juramento, cada niño recordará, con los ojos cerrados, el día de su vida que fue más divertido o en el que más se rió. Después, extraerá de una bolsa una frase que pondrá en su escudo anti-dificultades (no me das miedo, no me asustan los problemas, no lo voy a dejar…) aunque también la puede inventar él. A continuación, extraerá de otra bolsa una expresión positiva (lo voy a intentar, lo conseguiré, lo he conseguido otras veces, yo soy más fuerte que tú…).

El juramento consistirá en empuñar un escudo donde se pegará la frase anti-dificultades y una espada con la frase positiva y recitar con una sonrisa: Prometo que cuando tenga que comer algo que no me gusta, no me pondré nervioso (levanta el escudo) sino que lo intentaré hasta conseguirlo (levanta la espada). La imagen del Caballero Optimista quedará plasmada en un dibujo preparado por el maestro y que completará el alumno. En él, aparecerá un dragón o monstruo (cada niño escribirá en la panza su dificultad personal) y un caballero con un escudo (escribirá su frase anti-dificultad) y una espada (escribirá su frase optimista) que lucha contra él. Con el conjunto de los dibujos, decorarán el mural LA COFRADÍA DE LOS CABALLEROS OPTIMISTAS

Materiales. Folios DIN-A4, lápices, bolígrafos, colores, bolsa, tarjetas, escudo y espada de juguete.

1-2-3, OBJETIVO CONSEGUIDO, la última de las dinámicas de activación

Objetivo: Mejorar la capacidad de estructurar la realización de una actividad y aumentar la capacidad de perseverancia ante las dificultades.

Desarrollo. El maestro distribuye a los niños en parejas. Les comenta que van a ser maestros por un día porque le van a tener que enseñar a él cómo tiene que llevar a cabo determinadas acciones para que no se equivoque. Para ello, dividirán el proceso en una serie de pasos, tres como mínimo, y finalizarán con la expresión “¡objetivo conseguido!”. Las acciones a realizar estarán en una cajita. El maestro las irá asignando a cada una de las parejas. Les dejará un tiempo para que lo preparen y después cada pareja se lo explicará al maestro y al resto de compañeros. Por ejemplo, EL PROFE DEBE IR A LA COMPRA. ¿QUÉ DEBE HACER? Posible respuesta:

Paso 1, mira en el frigorífico y en la despensa lo que necesita; Paso 2, escribe la lista de lo que necesita comprar; Paso 3, prepara las bolsas y el dinero; Paso 4, elige una tienda o supermercado y vea comprar; y ¡objetivo conseguido! El maestro, para valorar el grado de perseverancia de los niños, les planteará una dificultad en alguno de los pasos, tal como ¿y si no tengo bolsas para comprar?… Otras acciones que se pueden proponer: vestirse; asearse por la mañana; preparar la mesa; preparar las invitaciones del cumpleaños; preparar la fiesta de cumpleaños; ordenar la habitación; preparar la mochila para el colegio; prepararse para una excursión, etcétera.

Enlaces con más dinámicas de activación.

Y hasta aquí llega el artículo de hoy, espero que te haya resultado ameno e ilustrado de alguna manera, y que hayas aprendido algo más sobre dinámicas de activación. Si tienes algún comentario, duda o sugerencia, no dudes en dejarla más abajo, prometo contestar a todo. Muchas gracias por haber llegado hasta aquí y te dejo con más artículos de el blog de Doctor Viso dedicado a la innovación educativa, los procesos de aprendizaje y la inteligencia emocional.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *